“La adicción de Juan y Pedro”
Un día estaban Juan y su primo Pedro, dos jóvenes de escasos 15 años originarios de la ciudad de Tapachula, que por cierto son mis mejores amigos, Juan siempre ah sido muy extrovertido y le gustan las emociones fuertes por su contrario Pedro es totalmente diferente a Juan, creo yo que por eso se complementan; ellos siempre habían gozado de todas las comodidades pues sus padres tienen un trabajo estable. Sus padres, el otro día que llegue a su casa me comentaron que si yo no veía algo raro en ellos pues saben que nos conocemos desde muy pequeños, mi respuesta fue que: - No, yo creo que son los cambios de la edad a lo que ustedes se refieren- Pero ellos negaron que eso fuese. Paso unas 3 semanas quizás y entonces yo comenzaba a sentir que ellos habían cambiado, no solo conmigo sino con todo el mundo a su alrededor.
Al día siguiente le dije a Pedro lo que yo sentía y él me respondió que no pasaba nada... Que no me preocupara, me extraño mucho que no estuviesen juntos esos dos, así que le cuestione que donde estaba Juan pues necesitaba contarle algo que me había ocurrido...
Pedro me contesto que estaba en la cancha cerca de los bomberos y que había salido muy desesperado de la casa por eso ya no lo pudo alcanzar. Yo fui hasta la cancha a ver si estaba Juan y a lo lejos vi su silueta pero también vi que se encontraba con dos sujetos mas, yo ya los había visto antes, eran los delincuentes de la zona, no me quise acercar más, quería saber que hacia Juan con ellos, al cabo de unos minutos vi que Juan recibió una envoltura pequeña y les pago con unos billetes... Yo no podía creer lo que observaba pues estaba viendo a uno de mis mejores amigos comprar drogas...
De pronto vi que Juan camino hacia un patio baldío que se encuentra frente a la cancha… espere a que saliera de ahí… pasaron unos cuantos minutos hasta que salió y vi que mi amigo pareciera ser otro… para no hacerla larga a ese Juan nunca lo había visto en mi vida.
Trate de confrontarlo pero él me evadió me dijo que me fuera si no quería ser lastimado... yo le dije pero Juan, hermano del alma ¿qué te pasa?, el se redujo a guardar silencio… salió corriendo y lo perdí de vista. Corrí hacia donde estaba Pedro para contarle lo que había visto... y vi que Pedro estaba fumando un cigarrillo, al verme lo trato de esconder pero yo le dije que ya lo había visto, que para que lo escondía si el único que se engañaba era el… Pedro me suplico que no le dijera a sus padres sobre lo que había visto hacer a él y a Juan, porque eso también Pedro ya lo sabía…
En eso pensé: que era de muy malos amigos quemarlos pero también pensé que si no lo decía les iba a hacer daño… pues ellos tenían un problema y necesitan ayuda, también me daba miedo perder su amistad porque creyeran que yo los había traicionado, deje pasar un tiempo para ver si lo dejaban de hacer… pero No, cada vez iba incrementando mas hasta el grado de que ya no asistían seguido a clases… Yo estaba muy triste por mis amigos pues estaban ya muy mal…
Y decidí que mi responsabilidad como amigo era decirles a sus papas sobre lo que ocurría pues realmente les haría un bien, Y a la larga me lo agradecerían.
Y así fue por la tarde, ya que sus padres habían llegado del trabajo… fui a su casa sin que ellos me viesen y les dije a sus padres lo que ocurría… ellos me agradecieron por mi confianza y que yo si era un amigo de verdad porque los ayudaba y no los llevaba al vicio como los demás…
Pero sus papas aun así asustados por lo que pasaban sus hijos, hablaron con ellos les dijeron que ¿por qué lo hacían? Y los llevaron a un centro de rehabilitación, en el cual ayer hicieron 6 meses que salieron ya rehabilitados.
Hoy agradecen mi ayuda aunque fue indirectamente ellos saben que fue importante… Juan y Pedro regresaron a la vida normal que llevábamos antes de que eso ocurriera, también regresaron a la escuela con todas las ganas del mundo pues habían perdido un año por el problema que tuvieron... y principalmente, veo a mis amigos tan felices como antes…
Al día siguiente le dije a Pedro lo que yo sentía y él me respondió que no pasaba nada... Que no me preocupara, me extraño mucho que no estuviesen juntos esos dos, así que le cuestione que donde estaba Juan pues necesitaba contarle algo que me había ocurrido...
Pedro me contesto que estaba en la cancha cerca de los bomberos y que había salido muy desesperado de la casa por eso ya no lo pudo alcanzar. Yo fui hasta la cancha a ver si estaba Juan y a lo lejos vi su silueta pero también vi que se encontraba con dos sujetos mas, yo ya los había visto antes, eran los delincuentes de la zona, no me quise acercar más, quería saber que hacia Juan con ellos, al cabo de unos minutos vi que Juan recibió una envoltura pequeña y les pago con unos billetes... Yo no podía creer lo que observaba pues estaba viendo a uno de mis mejores amigos comprar drogas...
De pronto vi que Juan camino hacia un patio baldío que se encuentra frente a la cancha… espere a que saliera de ahí… pasaron unos cuantos minutos hasta que salió y vi que mi amigo pareciera ser otro… para no hacerla larga a ese Juan nunca lo había visto en mi vida.
Trate de confrontarlo pero él me evadió me dijo que me fuera si no quería ser lastimado... yo le dije pero Juan, hermano del alma ¿qué te pasa?, el se redujo a guardar silencio… salió corriendo y lo perdí de vista. Corrí hacia donde estaba Pedro para contarle lo que había visto... y vi que Pedro estaba fumando un cigarrillo, al verme lo trato de esconder pero yo le dije que ya lo había visto, que para que lo escondía si el único que se engañaba era el… Pedro me suplico que no le dijera a sus padres sobre lo que había visto hacer a él y a Juan, porque eso también Pedro ya lo sabía…
En eso pensé: que era de muy malos amigos quemarlos pero también pensé que si no lo decía les iba a hacer daño… pues ellos tenían un problema y necesitan ayuda, también me daba miedo perder su amistad porque creyeran que yo los había traicionado, deje pasar un tiempo para ver si lo dejaban de hacer… pero No, cada vez iba incrementando mas hasta el grado de que ya no asistían seguido a clases… Yo estaba muy triste por mis amigos pues estaban ya muy mal…
Y decidí que mi responsabilidad como amigo era decirles a sus papas sobre lo que ocurría pues realmente les haría un bien, Y a la larga me lo agradecerían.
Y así fue por la tarde, ya que sus padres habían llegado del trabajo… fui a su casa sin que ellos me viesen y les dije a sus padres lo que ocurría… ellos me agradecieron por mi confianza y que yo si era un amigo de verdad porque los ayudaba y no los llevaba al vicio como los demás…
Pero sus papas aun así asustados por lo que pasaban sus hijos, hablaron con ellos les dijeron que ¿por qué lo hacían? Y los llevaron a un centro de rehabilitación, en el cual ayer hicieron 6 meses que salieron ya rehabilitados.
Hoy agradecen mi ayuda aunque fue indirectamente ellos saben que fue importante… Juan y Pedro regresaron a la vida normal que llevábamos antes de que eso ocurriera, también regresaron a la escuela con todas las ganas del mundo pues habían perdido un año por el problema que tuvieron... y principalmente, veo a mis amigos tan felices como antes…